El arte del mazo2 / 5
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El arte del mazo
Pregunta, no muestres
Una tarjeta es una pregunta, no una diapositiva: haz que el estudiante recupere, no que lea.
Qué y por qué
La memoria crece cuando recuperas algo, no cuando lo vuelves a leer. Una tarjeta cuyo frente solo nombra un tema deja que el estudiante asienta —«sí, esto me lo sé»— sin sacar nunca la respuesta de su propia cabeza. Eso se siente como estudiar, pero no enseña casi nada. Una tarjeta que hace una pregunta de verdad fuerza la recuperación que de verdad lleva el conocimiento a la memoria a largo plazo.
La regla
Escribe el frente como una pregunta que el estudiante deba responder de memoria, no como una etiqueta que simplemente pueda reconocer.
Mal → bien
Un hecho real del mazo de catálogo Science Facts. Toca una tarjeta para ver su respuesta.
Un encabezado. El estudiante lo lee, le resulta familiar y no aprende nada.
Una pregunta con una respuesta clara: el estudiante tiene que recuperarla.
Cuándo se aplica
Cada frente de tarjeta. Si te imaginas a un estudiante leyendo el frente y pensando «sí, me suena» sin producir una respuesta, es una exhibición, no una pregunta: reescríbela como algo que tenga que completar, nombrar o elegir.
La prueba rápida: tapa el reverso y lee solo el frente en voz alta. Si no hay nada que responder, la tarjeta todavía no pregunta nada.